Carlos Mora V.
EL Legado que nos han proporcionado muchos caminantes que se han mantenido despierto ante el rol de su vida mientras se le da la oportunidad de permanecer en esta dimensión ha sido amplia, de gran variedad y para todo los gustos, en donde cada quien de acuerdo a su nivel espiritual, los selecciona, interpreta y toma de ellos, aquellos mensajes que pueden ayudarles a crecer, a poner en práctica el legado de conocimientos que encierran.
En esta oportunidad se han seleccionado algunos que se comparten a fin de motivar al lector a sondea todo aquello que encierran y en algo recolaboran en su crecimiento personal, pero con el interés de que los proyecte en el más trascendental, el espiritual.
- LA LEYENDA DEL VERDADERO AMIGO
Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: Hoy, mi mejor amigo me pego una bofetada en el rostro.
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: hoy, mi mejor amigo me salvo la vida.
Intrigado, el amigo preguntó:¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? Sonriendo, el otro amigo respondió: Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo. (Yaileen)
- EL CORAZÓN MAS HERMOSO
Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.
Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en él ni máculas ni rasguños. Sí, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto.
Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acercó y dijo: "¿Porqué dices eso, si tu corazón no es ni tan, aproximadamente, tan hermoso como el mío?
Sorprendidos la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encastraban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor.
Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.
La mirada de la gente se sobrecogió "¿Cómo puede él decir que su corazón es más hermoso?", pensaron...
El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír. "Debes estar bromeando," dijo. "Compara tu corazón con el mío... el mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor."
"Es cierto," dijo el anciano, "tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo"...
Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado.
Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido."
"Hubo oportunidades, en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a
cambio. De ahí quedaron los huecos.
Dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día, quizás, regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón."
¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?"
El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas.
Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.
El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del joven.
La pieza se amoldó, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes.
El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.
¡Desde aquí puedo ver lo hermoso que es tu corazón!
¡Que tengas un lindo día! El más hermoso!!!
Recibe un pedazo de mi corazón...
Anónimo
MI ETERNO AMIGO
Hablar de ti no es nada fácil. Aunque sólo sea por el simple hecho de que plasmar la amistad de 20 años en un trozo de papel es imposible.
Se me hace muy difícil sentarme aquí y empezar a escribir sobre ti, no sé por donde empezar, ni qué decir.
Es curioso, cuando alguien no está empiezas a recordar esas pequeñas cosas que lo hacían ser él: Sus gestos, su forma de hablar, sus reacciones a diferentes situaciones, su forma de andar y de moverse...
Recuerdas lo que has aprendido de esa persona, que, en este caso, es mucho. A veces, te sorprendes recordando una situación determinada, y se te dibuja una sonrisa en la cara. A veces piensas en lo que ya no será, y te asoman las lágrimas.
Es cierto lo que dice la canción: "Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío...". Hoy más que nunca le encontré el verdadero significado de esa canción escrita por Alberto Cortés y tan sólo el escuchar la primera estrofa, se me viene a la mente tantos recuerdos que los tenía guardados, de lo que fue mi infancia junto a ti...
A tus hermanos y amigos del barrio, que no daría yo por volver a esa época y decirte lo mucho que me hacia feliz al ser tu compañero de equipo, que a pesar de que tú sabías lo malo que era para el fútbol, siempre me llamaste con ese silbido peculiar que nos acompañará toda la vida.
Desde tu partida, las mañanas en el barrio no son las mismas, todos aún nos preguntamos ¿qué pasó? y sólo se nos dibuja en el rostro el desconsuelo, y de pronto la nostalgia se apodera de nosotros al recordar las cosas que vivimos junto a ti y las que faltaron por vivir.
¿Sabes?... Tú eras una de esas personas que cuando las conoces piensas: "Esta persona va a llegar muy lejos", "Esta es una de esas personas que va a aportar su granito de arena para cambiar el mundo". Por eso creo que, además de la pérdida personal de todos los que te conocíamos, el mundo ha perdido a una gran persona. (tubreveespaio.com)

